Ir al contenido

Serie: Hipnosis

Para una mejor experiencia, escucha con auriculares.

Compartir

Acceso
Gratis durante el lanzamiento
Para escuchar
Cuando necesitas soltar lo que cargas.
Técnica
Autohipnosis: lenguaje suave: Un lenguaje suave, imágenes en lugar de órdenes, y nada que conseguir.

¿Para quién es esta sesión?

Esta sesión acompaña a quienes sienten que llevan un peso invisible durante el día y necesitan una pausa profunda. Es ideal para escucharla cuando buscas liberar tensiones acumuladas y recuperar la ligereza antes de continuar con tus actividades cotidianas.

¿Cómo se desarrolla?

  1. al principioPreparaciónLa voz te invita a acomodarte y te explica que tienes el control total para dejarte llevar sin ninguna presión.
  2. hacia el minuto 1InducciónTe concentras en tu respiración y en el peso agradable de tus párpados para relajar el cuerpo de forma natural.
  3. hacia el minuto 3ProfundizaciónBajas mentalmente por un sendero tranquilo mientras una cuenta del diez al uno duplica tu sensación de calma física.
  4. hacia el minuto 5El corazón del viajeImaginas que desatas las cuerdas de una barca para soltar tus cargas y fluyes por un río que amplía tu espacio interior.
  5. hacia el minuto 8Refuerzo y anclajeLa voz te ayuda a guardar esta nueva sensación de libertad para que puedas acceder a ella cuando la necesites.
  6. hacia el minuto 9Retorno a la vigiliaUna cuenta del uno al cinco te devuelve suavemente a la plena atención, con la mente clara para seguir tu día.

¿Por qué ayuda a dormir?

La metáfora visual de la barca y el río facilita que tu mente asocie el acto de desatar nudos con la liberación de tus preocupaciones. Al concentrar tu atención en imágenes fluidas y en una cuenta regresiva, el ritmo de tus pensamientos disminuye de forma natural. Esto permite que los músculos suelten la tensión retenida sin que tengas que forzar absolutamente nada. Así, se genera una agradable sensación de amplitud mental que te ayuda a sentirte mucho más ligero.

Consejo para escucharla

Escucha este audio en un momento de pausa durante tu jornada, sentado o recostado en un lugar tranquilo, con un volumen suave. Como incluye un regreso suave a la vigilia al final, puedes disfrutarlo con la seguridad de que volverás a tus tareas con total claridad.

Sesión publicada el · un sitio de Stéphane H., fundador de Alcyonia

Música: El valle de las voces, Alan Frijns.

Para escuchar con calma, nunca mientras conduces. Esta sesión de relajación no sustituye la opinión de un profesional de la salud.

Leer el texto de la sesión

Esta es una sesión de hipnosis para tomar un momento de calma y soltar lo que llevas encima, dejando más espacio en tu interior. La hipnosis es un estado natural, como cuando un buen libro te atrapa por completo.

Conservas todo el control en cada instante, porque no hay nada que lograr ni hacer. Puedes seguir cada palabra, o dejar que la mente viaje por su cuenta… ambas opciones son perfectas. Incluso si la atención se aleja y vuelve, todo funciona a su ritmo, sin ninguna manera de equivocarse.

Tu cuerpo descansa sobre la superficie que lo sostiene… el aire entra… y luego el aire sale.

Y mientras el aire fluye con este ritmo sereno que limpia el espacio, los hombros pueden bajar, dejando que el cuerpo encuentre su propio descanso profundo y muy natural.

Es agradable notar cómo los párpados pueden volverse más pesados, casi como si prefirieran cerrarse por sí solos.

Hoy nadie espera nada de ti, ni siquiera tú. Permítete no saber qué pasará en el próximo minuto, dejando simplemente que el cuerpo haga lo que ya sabe hacer.

Y para entrar más en esta tranquilidad, contaré del diez al uno. Imagina un sendero que desciende suavemente hacia un curso de agua muy sereno.

Diez… dando el primer paso. Y a medida que el aire sale lentamente y se lleva el esfuerzo de la mañana o de la tarde, el cuerpo se relaja un poco más.

Nueve… bajando suavemente, notando cómo cada número duplica la sensación de calma. Ocho… la mente se vuelve más ligera.

Siete… seis… dejando atrás las prisas, acercándote al agua.

Cinco… a mitad de camino. Y con cada exhalación prolongada, puedes soltar cualquier tensión que quede en la espalda, permitiendo que la calma gane mucho terreno interior.

Cuatro… tres… cada vez más cerca de este entorno seguro y silencioso.

Dos… casi en el borde del agua fresca. Y uno… llegando por completo a este hermoso lugar.

Frente a ti se extiende un río inmenso y pacífico. En la orilla hay una barca de madera, muy amplia y segura, esperando silenciosamente tu llegada.

Puedes imaginar que subes a esta barca, notando su firme estabilidad. Está atada con cuerdas gruesas… que pueden representar perfectamente eso que has estado cargando últimamente.

Lentamente, desatas el primer nudo… dejando ir lo más pesado, observando cómo la cuerda cae al suelo.

Luego desatas la segunda cuerda… liberando otra gran parte de esa carga invisible.

Al soltar la última cuerda, la barca comienza a separarse de la orilla muy delicadamente.

El agua tranquila lleva la barca sin requerir ningún esfuerzo por tu parte. A medida que te alejas de la orilla, notas cómo se crea un inmenso espacio a tu alrededor… y de la misma forma, se crea un gran espacio en tu interior.

Si algún ruido pasa por la habitación, o si una idea cruza la mente, es simplemente como una pequeña hoja seca flotando en el agua… el río se la lleva suavemente a lo lejos, sin perturbar tu paz.

Quizá notes que algún lugar de tu cuerpo ya se siente más ligero, o tal vez disfrutes del balanceo imperceptible. Todo este espacio es enteramente tuyo.

Lo que antes parecía urgente o pesado se queda atrás en la orilla, haciéndose más y más pequeño hasta desaparecer.

Este hermoso espacio interior de ligereza es real, y habita permanentemente dentro de ti. Tu mente ha sabido encontrarlo de nuevo hoy.

Y cuando lo desees, en los próximos días, puedes volver a imaginar este espacio amplio y tranquilo, esta barca sobre el agua, para volver a sentir esta misma calma. Es un recurso tuyo, siempre disponible a tu favor.

Y ahora, conservando esta maravillosa ligereza, contaré del uno al cinco para volver a la plena vigilancia, llenando tu cuerpo de vitalidad.

Uno… retomando lentamente la conciencia de la habitación y de la temperatura del aire.

Dos… la energía vuelve suavemente a todos los músculos, trayendo frescura.

Tres… tomando ahora una respiración un poco más profunda y revitalizante, llenando de aire limpio y nuevo este inmenso espacio interior que acabas de liberar.

Cuatro… el cuerpo se despierta a su propio ritmo, recuperando su tono, quizá con ganas de estirarse.

Y cinco… cuando lo desees, a tu propio ritmo, puedes abrir los ojos, sintiéndote perfectamente presente, con gran calma y claridad para el resto del día.

Tu opinión

¿Te ha ayudado esta sesión a dormir?

Cuéntanoslo en pocas palabras. Tus comentarios nos ayudan a mejorar el sitio, y los leemos todos.

Tu valoración (opcional)

Por favor, no incluyas datos de salud ni información personal.

La carta

El boletín del domingo

Cada domingo por la noche: las sesiones de la semana, un ejercicio nuevo y una idea de ritual. De regalo al suscribirte: la guía «Volver a dormir de madrugada: 7 gestos que ayudan» (PDF) y el programa «7 noches para relajarte».

Solo tu correo, nunca se vende. Ningún dato de salud.